Este libro fue pensado y escrito para difundir el trabajo realizado en el seminario de grado homónimo del Profesorado en Letras de la Universidad Nacional de Mar del Plata durante el segundo cuatrimestre del año 2019. A lo largo del libro encontrarán diferentes capítulos que se corresponden con las unidades de trabajo del seminario.
Las investigaciones históricas de los últimos cincuenta años han demostrado la importancia que los biógrafos carolingios tuvieron en la construcción de las figuras de Carlomagno y Ludovico Pío. Mayke de Jong se refiere a estos autores como “narrativas de la novena centuria”2, incluyendo en el listado a Ermoldo, Eginardo, Astrónomo, Thegan, Nitardo y Notker. Thomas Noble subraya que si bien esta construcción toma como modelos autores de las tres tradiciones en las que abreva —romana, cristiana y germánica—3, es en el transcurso del siglo IX que se fusionan, dando lugar a una fuerte secularización del género biográfico específicamente carolingio.4 Dentro de esta evolución, Dominique Iogna-Prat considera un aporte particular la construcción de un modelo de emperador cristiano que da cuenta de los soberanos francos de Carlomagno a Carlos el Calvo.5 Walter Berschin,6 en tanto, afirma que este modelo de rey/emperador cristiano hay que comprenderlo en un contexto más amplio, de conformación de una sociedad cristiana, que genera obras de carácter histórico en las que se mixturan historia, biografía y literatura (en el formato del panegírico).
La asignatura Adolescencia, Educación y Cultura pertenece al Ciclo de FormaciónDocente de la Facultad de Humanidades de la Universidad Nacional de Mar del Plata y forma parte del Plan de Estudios para los profesorados de la Facultad de Humanidades, el profesorado de Ciencias Económicas y también como optativa, para la Licenciatura en Ciencias de la Educación.
Un espacio conformado por estudiantes diferentes desde múltiples perspectivas, orienta el trabajo en el aula para favorecer una convivencia más democrática, en la que la
información es compartida entre docentes y estudiantes, las decisiones son explicitadas y lxs estudiantes son partícipes activxs en la organización de su propio proceso de aprendizaje. A lo largo de estas páginas, se intenta trasportar a lxs lectorxs, a través de un recorrido heterogéneo de relatos, por algunas de las principales temáticas que imprimen un desarrollo particular en un proceso de la vida conocido como las adolescencias. En cada cuatrimestre predominan ciertos temas que son más pregnantes porque se relacionan con las situaciones y contingencias del momento. (...)
En este escrito voy a referirme específicamente al homenaje que hemos rendido a Max Horkheimer en el marco de las IX Jornadas de Antropología Filosófica, a cincuenta años de publicación de Teoría Crítica. En 19681 los trabajos de Horkheimer editados por A. Schmidt en Frankfurt en el ensayo de reunión Teoría Crítica ya habían sido publicados en distintos números de la Zeitschrift für Sozialforschung aparecidos entre 1923 y 1930. Acerca del hecho de pesquisar, comparar y discutir el talante psicológico que inundaba al autor en derredor de la republicación de estos tempranos artículos no voy a abundar en detalle alguno ya que para nuestros círculos de estudiosos de la teoría crítica es un lugar común2. Aquí perfilo algunos aspectos del programa de Horkheimer como Director del Instituto de Investigación Social de Frankfurt, como la manera de trabajar, tanto en forma colectiva como individual, las metodologías sugeridas y las líneas de investigación.
La historia sensorial acentúa el papel de los sentidos —incluyendo tratamientos explícitos de la vista— en la conformación de las experiencias de la gente en el pasado y muestra cómo entendían su mundo y por qué. Hay que tener cuidado de no asumir que los sentidos son cierto tipo de dotación “natural” sino, más bien, que es debido intentar localizar su significado y función en contextos históricos específicos. La historia sensorial, en general, está menos inclinada a rechazar la vista en favor de los otros sentidos o de definirse a ella misma en oposición a otro campo o tema. En cambio, la historia sensorial se posiciona dentro de las coordenadas de múltiples campos. En su máxima expresión, la historia sensorial es explicativa, permitiéndoles a los historiadores dilucidar por referencia tanto los sentidos visuales como los no visuales, algo casi imposible de lograr si se entiende a la misma simple o exclusivamente como un fenómeno de alcance más reducido. (...)
Uno de los cambios más notorios que experimentó la matriz eléctrica argentina en el último decenio se advierte en la utilización masiva de la generación eólica. Este sector se ha posicionado como la tecnología líder en el área de producción eléctrica a partir de fuentes de energía renovable y cumple un papel clave en la transición hacia una matriz energética diversificada con minimización de la dependencia de combustibles fósiles. Sirva mencionar que, durante el transcurso del año 2024, el mercado eléctrico logró superar el 20% de contribución de fuentes renovables en el consumo de energía eléctrica nacional que la Ley 27.191/2015 estipuló como meta a alcanzar antes del 31 de diciembre de 2025 y que el sector eólico fue responsable de proveer más del 70% de dicha energía producida (datos de CAMMESA, 2025a).1 Igualmente significativas son las transformaciones en los paisajes regionales, en el uso del suelo no urbano, en la valorización de las tierras rurales o en la configuración territorial del sistema eléctrico –entre otros hechos que conciernen a la geografía de la energía– por el emplazamiento de parques eólicos de alta potencia, que son infraestructuras con un consumo extensivo de superficies abiertas.
El presente estudio recoge datos de la Encuesta de Hábitos y Prácticas Culturales de los estudiantes de la Facultad de Humanidades (FH), de la Universidad Nacional de Mar del Plata (UNMdP), en el periodo septiembre-noviembre de 2023. La encuesta, gestada por el Observatorio de Cultura y Patrimonio de la ciudad de Mar del Plata,1 en colaboración con la Secretaría Académica de la Facultad de Humanidades de la UNMdP, pretende examinar la frecuencia de los consumos y hábitos de los estudiantes, con un interés particular en las propuestas ofrecidas en la ciudad de Mar del Plata en las variantes de teatro, museo, cine, géneros musicales, y tango, e identificar aquellos factores influyentes para realizar actividades culturales. A partir de aquí, es necesario aclarar que ciertas preguntas del cuestionario apuntan a componer construcciones afines al ámbito local. Esto es así ya que nuestro interés radica, entre otros, en la posibilidad de obtener datos que sistematicen y analicen el campo de lo particular. Si bien la totalidad del proyecto traza múltiples indicadores, las categorías seleccionadas para el presente artículo son teatro, museo y cine, las cuales representan, de una manera resumida, los consumos en ese escenario. Cuantificar estas prácticas y correlacionarlas con otros factores determinantes como edad, incumbencia por Departamento, zona de radicación, preponderancia de transporte utilizado, etc., merecen una observación particular. En cuanto a la organización de este trabajo, se divide en Apartado 1, donde se realiza una breve descripción y propósito del Observatorio de Cultura y Patrimonio de la ciudad; Apartado 2, que describe el Enfoque metodológico; Apartado 3, sobre los Museos de Mar del Plata, resume el comportamiento de los estudiantes respecto de los ocho museos más reconocidos de la ciudad; en el apartado 4 se proyectan los hábitos de los estudiantes respecto de la categoría Cine, teniendo en cuenta la asistencia por carrera / edad y las preferencias en cuanto al género cinematográfico. Finalmente, el apartado 5 presenta los resultados que involucran las prácticas escénicas, en particular al Teatro: frecuencia y asistencia. Por último, conviene aclarar que este estudio integra una secuencia con otras encuestas que se llevarán a cabo a lo largo del periodo 2024-2025.
El crecimiento de la Facultad de Humanidades de la Universidad Nacional de Mar del Plata durante los últimos años -mediante la ampliación de la matrícula y la planta docente, la apertura de nuevas carreras de pregrado, grado y posgrado, junto con la diversificación de las líneas, grupos y proyectos de investigación y extensión- ha puesto en el centro de la escena la necesidad de evaluar de manera interna las condiciones sobre las cuales se desarrollan las actividades principales en la Facultad. Esta situación impulsó a sus autoridades a la puesta en marcha de la elaboración del Informe de Autoevaluación de la Facultad de Humanidades para el período 2019- 20231 . Dicho informe se realizó a partir de una adaptación del Sistema de Información para la Evaluación y el Mejoramiento Institucional (SIEMI) utilizado por la Comisión Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria (CONEAU) para las evaluaciones institucionales de las Universidades y a partir de la referencia en el informe de Autoevaluación Institucional producido por la propia Universidad Nacional de Mar del Plata en 2016. De esta manera, la autoevaluación realizada abarca las principales funciones de la Facultad de Humanidades en materia de docencia, investigación, extensión, gestión institucional, transferencia y vinculación entre otras áreas consideradas relevantes, con el fin de dar cuenta de sus características, su composición y funcionamiento.
En junio de 2015, en Argentina, la movilización masiva de mujeres y disidencias contra las violencias de género, bajo el lema “Ni Una Menos”, abrió un ciclo de manifestaciones e intensificó una serie de debates púbicos vinculados al género, las sexualidades y su relación con la violencia, que algunas autoras caracterizaron como una “cuarta ola feminista” (Natalucci y Rey, 2018). En ese contexto, tuvieron lugar diversas problematizaciones, entre las que destacan los cuestionamientos e interpelaciones a las masculinidades identificadas como “hegemónicas”, por su papel en la (re)producción de desigualdades y violencias de género. Eventualmente, estos cuestionamientos dieron paso al surgimiento de reacciones anti-feministas nucleadas en contra de la llamada “ideología de género” y en defensa de un orden pretendidamente natural basado en la familia y la complementariedad de los sexos, que trascendieron las fronteras de lo religioso y lo secular (Vaggione, 2021). De modo tal, esta renovada discusión acerca del rol de los varones y, particularmente, sobre qué representa “lo masculino”, revitalizó el campo de estudios sobre masculinidades en Argentina, recuperando y dialogando con trabajos pioneros surgidos en distintas latitudes, tanto desde investigaciones localizadas como de reflexiones y revisiones teóricas a la luz del clima de la cuarta ola (Fabbri, 2021). El siguiente informe presenta los primeros hallazgos de una investigación en curso que busca indagar en una serie de problemas en torno al impacto de la cuarta ola en las representaciones y prácticas sexo-afectivas de varones cis heterosexuales de clase media de la ciudad de Mar del Plata.
Desde los inicios de la educación formal, se han buscado constantemente vías innovadoras para enseñar y aprender. Desde el alfabeto tallado en tablillas de arcilla, hasta los libros impresos, la pizarra y la tiza, y más recientemente, los dispositivos digitales. Sin embargo, el último avance en esta evolución educativa promete ir más allá a través de la Inteligencia Artificial (IA). La IA ha emergido como un factor de profundo impacto en la vida cotidiana y puede definirse como ¨el diseño de máquinas o sistemas que imitan funciones cognitivas propias de las personas, tales como percibir, procesar, analizar, organizar, anticipar, interactuar, resolver problemas y, más recientemente, crear¨ (Morduchowickz, 2023, p. 15). La IA se refiere a sistemas no humanos a los que, en un principio, se les atribuyen características humanas y se consideran análogos a la mente humana. Sin embargo, es importante reconocer que estos sistemas no existen de manera independiente, sino que están intrínsecamente conectados con los aspectos sociales, culturales, históricos y políticos. Los dispositivos y tecnologías poseen múltiples dimensiones y están inmersos en relaciones de poder, estrategias y contextos sociales. Al mismo tiempo, la evolución de estas tecnologías está vinculada a la evolución de los propios actores humanos (Deleuze, 1989; Grinberg 2022). (...)