En 1968, Peter Brook formulaba, en la primera edición de su libro ya clásico El espacio vacío, estos interrogantes: ¿Por qué, para qué el teatro? ¿Es un anacronismo, una curiosidad superada, superviviente como un viejo monumento o una costumbre de exquisita rareza? ¿Por qué aplaudimos y a qué? ¿Tiene el escenario un verdadero puesto en nuestras vidas? ¿Qué función puede tener? ¿A qué podría ser útil? ¿Qué podría explorar? ¿Cuáles son sus propiedades especiales? Cincuenta años después, la vigencia de esos cuestionamientos resulta apremiante y creemos que sus respuestas nos interpelan y nos exigen una reactualización permanente. No obstante, si bien desde hace algunas décadas los estudios teatrales se vienen imponiendo en distintas universidades del mundo, y la historia, la sociología, la semiótica, la antropología, la poética y la filosofía teatral han adquirido no solo autonomía sino también un lugar de relevancia en los estudios académicos, en nuestra realidad local, las reuniones científicas en torno a la investigación teatral representan un espacio de vacancia. (...)
Los concilios eclesiásticos no fueron, por supuesto, una invención de los francos, ya que se habían celebrado en la Galia mucho antes del establecimiento de los mismos; tampoco fueron innovadores en permitirle al rey el papel de convocante y participante de las discusiones, pues esta práctica se remonta al reinado de Constantino I (c. 280-337), bajo cuya atenta mirada se reunió el Concilio Ecuménico de Nicea en 325. Si bien, ni Constantino ni sus sucesores imperiales y francos pensaron mucho en interferir en los asuntos conciliares y, de hecho, lo vieron como su prerrogativa, sería engañoso buscar una comprensión moderna de la separación de la Iglesia y el Estado en la Antigüedad Tardía y en la Alta Edad Media, sobre todo porque la participación imperial en la vida conciliar tuvo sus beneficios tanto para uno como para el otro. (...)
El libro reúne trabajos en torno a tres ejes: autoridad, identidad, conflicto. Es el resultado de la labor interdisciplinaria desarrollada desde el año 2015 en el marco de un Proyecto de Reconocimiento Institucional de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires, bajo el título “El ego-trouble en discursos de y sobre la autoridad episcopal en la Edad Media (siglos X-XIII)”. El concepto fue analizado y debatido en relación con los modos en que la autorrepresentación, forma y contenido de las fuentes tardoantiguas y medievales estudiadas no solo se presentan como reflejo de su contexto histórico, sino que también intervienen en la construcción de las realidades sociales. Nos interesó descubrir información sobre los propios autores de los documentos, fuera explícita o no, a partir las estrategias literarias y retóricas utilizadas por ellos.
Las investigaciones históricas de los últimos cincuenta años han demostrado la importancia que los biógrafos carolingios tuvieron en la construcción de las figuras de Carlomagno y Ludovico Pío. Mayke de Jong se refiere a estos autores como “narrativas de la novena centuria”2, incluyendo en el listado a Ermoldo, Eginardo, Astrónomo, Thegan, Nitardo y Notker. Thomas Noble subraya que si bien esta construcción toma como modelos autores de las tres tradiciones en las que abreva —romana, cristiana y germánica—3, es en el transcurso del siglo IX que se fusionan, dando lugar a una fuerte secularización del género biográfico específicamente carolingio.4 Dentro de esta evolución, Dominique Iogna-Prat considera un aporte particular la construcción de un modelo de emperador cristiano que da cuenta de los soberanos francos de Carlomagno a Carlos el Calvo.5 Walter Berschin,6 en tanto, afirma que este modelo de rey/emperador cristiano hay que comprenderlo en un contexto más amplio, de conformación de una sociedad cristiana, que genera obras de carácter histórico en las que se mixturan historia, biografía y literatura (en el formato del panegírico).
La asignatura Adolescencia, Educación y Cultura pertenece al Ciclo de FormaciónDocente de la Facultad de Humanidades de la Universidad Nacional de Mar del Plata y forma parte del Plan de Estudios para los profesorados de la Facultad de Humanidades, el profesorado de Ciencias Económicas y también como optativa, para la Licenciatura en Ciencias de la Educación.
Un espacio conformado por estudiantes diferentes desde múltiples perspectivas, orienta el trabajo en el aula para favorecer una convivencia más democrática, en la que la
información es compartida entre docentes y estudiantes, las decisiones son explicitadas y lxs estudiantes son partícipes activxs en la organización de su propio proceso de aprendizaje. A lo largo de estas páginas, se intenta trasportar a lxs lectorxs, a través de un recorrido heterogéneo de relatos, por algunas de las principales temáticas que imprimen un desarrollo particular en un proceso de la vida conocido como las adolescencias. En cada cuatrimestre predominan ciertos temas que son más pregnantes porque se relacionan con las situaciones y contingencias del momento. (...)
En este escrito voy a referirme específicamente al homenaje que hemos rendido a Max Horkheimer en el marco de las IX Jornadas de Antropología Filosófica, a cincuenta años de publicación de Teoría Crítica. En 19681 los trabajos de Horkheimer editados por A. Schmidt en Frankfurt en el ensayo de reunión Teoría Crítica ya habían sido publicados en distintos números de la Zeitschrift für Sozialforschung aparecidos entre 1923 y 1930. Acerca del hecho de pesquisar, comparar y discutir el talante psicológico que inundaba al autor en derredor de la republicación de estos tempranos artículos no voy a abundar en detalle alguno ya que para nuestros círculos de estudiosos de la teoría crítica es un lugar común2. Aquí perfilo algunos aspectos del programa de Horkheimer como Director del Instituto de Investigación Social de Frankfurt, como la manera de trabajar, tanto en forma colectiva como individual, las metodologías sugeridas y las líneas de investigación.
La historia sensorial acentúa el papel de los sentidos —incluyendo tratamientos explícitos de la vista— en la conformación de las experiencias de la gente en el pasado y muestra cómo entendían su mundo y por qué. Hay que tener cuidado de no asumir que los sentidos son cierto tipo de dotación “natural” sino, más bien, que es debido intentar localizar su significado y función en contextos históricos específicos. La historia sensorial, en general, está menos inclinada a rechazar la vista en favor de los otros sentidos o de definirse a ella misma en oposición a otro campo o tema. En cambio, la historia sensorial se posiciona dentro de las coordenadas de múltiples campos. En su máxima expresión, la historia sensorial es explicativa, permitiéndoles a los historiadores dilucidar por referencia tanto los sentidos visuales como los no visuales, algo casi imposible de lograr si se entiende a la misma simple o exclusivamente como un fenómeno de alcance más reducido. (...)
Uno de los cambios más notorios que experimentó la matriz eléctrica argentina en el último decenio se advierte en la utilización masiva de la generación eólica. Este sector se ha posicionado como la tecnología líder en el área de producción eléctrica a partir de fuentes de energía renovable y cumple un papel clave en la transición hacia una matriz energética diversificada con minimización de la dependencia de combustibles fósiles. Sirva mencionar que, durante el transcurso del año 2024, el mercado eléctrico logró superar el 20% de contribución de fuentes renovables en el consumo de energía eléctrica nacional que la Ley 27.191/2015 estipuló como meta a alcanzar antes del 31 de diciembre de 2025 y que el sector eólico fue responsable de proveer más del 70% de dicha energía producida (datos de CAMMESA, 2025a).1 Igualmente significativas son las transformaciones en los paisajes regionales, en el uso del suelo no urbano, en la valorización de las tierras rurales o en la configuración territorial del sistema eléctrico –entre otros hechos que conciernen a la geografía de la energía– por el emplazamiento de parques eólicos de alta potencia, que son infraestructuras con un consumo extensivo de superficies abiertas.
El presente estudio recoge datos de la Encuesta de Hábitos y Prácticas Culturales de los estudiantes de la Facultad de Humanidades (FH), de la Universidad Nacional de Mar del Plata (UNMdP), en el periodo septiembre-noviembre de 2023. La encuesta, gestada por el Observatorio de Cultura y Patrimonio de la ciudad de Mar del Plata,1 en colaboración con la Secretaría Académica de la Facultad de Humanidades de la UNMdP, pretende examinar la frecuencia de los consumos y hábitos de los estudiantes, con un interés particular en las propuestas ofrecidas en la ciudad de Mar del Plata en las variantes de teatro, museo, cine, géneros musicales, y tango, e identificar aquellos factores influyentes para realizar actividades culturales. A partir de aquí, es necesario aclarar que ciertas preguntas del cuestionario apuntan a componer construcciones afines al ámbito local. Esto es así ya que nuestro interés radica, entre otros, en la posibilidad de obtener datos que sistematicen y analicen el campo de lo particular. Si bien la totalidad del proyecto traza múltiples indicadores, las categorías seleccionadas para el presente artículo son teatro, museo y cine, las cuales representan, de una manera resumida, los consumos en ese escenario. Cuantificar estas prácticas y correlacionarlas con otros factores determinantes como edad, incumbencia por Departamento, zona de radicación, preponderancia de transporte utilizado, etc., merecen una observación particular. En cuanto a la organización de este trabajo, se divide en Apartado 1, donde se realiza una breve descripción y propósito del Observatorio de Cultura y Patrimonio de la ciudad; Apartado 2, que describe el Enfoque metodológico; Apartado 3, sobre los Museos de Mar del Plata, resume el comportamiento de los estudiantes respecto de los ocho museos más reconocidos de la ciudad; en el apartado 4 se proyectan los hábitos de los estudiantes respecto de la categoría Cine, teniendo en cuenta la asistencia por carrera / edad y las preferencias en cuanto al género cinematográfico. Finalmente, el apartado 5 presenta los resultados que involucran las prácticas escénicas, en particular al Teatro: frecuencia y asistencia. Por último, conviene aclarar que este estudio integra una secuencia con otras encuestas que se llevarán a cabo a lo largo del periodo 2024-2025.
El crecimiento de la Facultad de Humanidades de la Universidad Nacional de Mar del Plata durante los últimos años -mediante la ampliación de la matrícula y la planta docente, la apertura de nuevas carreras de pregrado, grado y posgrado, junto con la diversificación de las líneas, grupos y proyectos de investigación y extensión- ha puesto en el centro de la escena la necesidad de evaluar de manera interna las condiciones sobre las cuales se desarrollan las actividades principales en la Facultad. Esta situación impulsó a sus autoridades a la puesta en marcha de la elaboración del Informe de Autoevaluación de la Facultad de Humanidades para el período 2019- 20231 . Dicho informe se realizó a partir de una adaptación del Sistema de Información para la Evaluación y el Mejoramiento Institucional (SIEMI) utilizado por la Comisión Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria (CONEAU) para las evaluaciones institucionales de las Universidades y a partir de la referencia en el informe de Autoevaluación Institucional producido por la propia Universidad Nacional de Mar del Plata en 2016. De esta manera, la autoevaluación realizada abarca las principales funciones de la Facultad de Humanidades en materia de docencia, investigación, extensión, gestión institucional, transferencia y vinculación entre otras áreas consideradas relevantes, con el fin de dar cuenta de sus características, su composición y funcionamiento.
En junio de 2015, en Argentina, la movilización masiva de mujeres y disidencias contra las violencias de género, bajo el lema “Ni Una Menos”, abrió un ciclo de manifestaciones e intensificó una serie de debates púbicos vinculados al género, las sexualidades y su relación con la violencia, que algunas autoras caracterizaron como una “cuarta ola feminista” (Natalucci y Rey, 2018). En ese contexto, tuvieron lugar diversas problematizaciones, entre las que destacan los cuestionamientos e interpelaciones a las masculinidades identificadas como “hegemónicas”, por su papel en la (re)producción de desigualdades y violencias de género. Eventualmente, estos cuestionamientos dieron paso al surgimiento de reacciones anti-feministas nucleadas en contra de la llamada “ideología de género” y en defensa de un orden pretendidamente natural basado en la familia y la complementariedad de los sexos, que trascendieron las fronteras de lo religioso y lo secular (Vaggione, 2021). De modo tal, esta renovada discusión acerca del rol de los varones y, particularmente, sobre qué representa “lo masculino”, revitalizó el campo de estudios sobre masculinidades en Argentina, recuperando y dialogando con trabajos pioneros surgidos en distintas latitudes, tanto desde investigaciones localizadas como de reflexiones y revisiones teóricas a la luz del clima de la cuarta ola (Fabbri, 2021). El siguiente informe presenta los primeros hallazgos de una investigación en curso que busca indagar en una serie de problemas en torno al impacto de la cuarta ola en las representaciones y prácticas sexo-afectivas de varones cis heterosexuales de clase media de la ciudad de Mar del Plata.
Desde los inicios de la educación formal, se han buscado constantemente vías innovadoras para enseñar y aprender. Desde el alfabeto tallado en tablillas de arcilla, hasta los libros impresos, la pizarra y la tiza, y más recientemente, los dispositivos digitales. Sin embargo, el último avance en esta evolución educativa promete ir más allá a través de la Inteligencia Artificial (IA). La IA ha emergido como un factor de profundo impacto en la vida cotidiana y puede definirse como ¨el diseño de máquinas o sistemas que imitan funciones cognitivas propias de las personas, tales como percibir, procesar, analizar, organizar, anticipar, interactuar, resolver problemas y, más recientemente, crear¨ (Morduchowickz, 2023, p. 15). La IA se refiere a sistemas no humanos a los que, en un principio, se les atribuyen características humanas y se consideran análogos a la mente humana. Sin embargo, es importante reconocer que estos sistemas no existen de manera independiente, sino que están intrínsecamente conectados con los aspectos sociales, culturales, históricos y políticos. Los dispositivos y tecnologías poseen múltiples dimensiones y están inmersos en relaciones de poder, estrategias y contextos sociales. Al mismo tiempo, la evolución de estas tecnologías está vinculada a la evolución de los propios actores humanos (Deleuze, 1989; Grinberg 2022). (...)
En 2022, el Archivo Histórico Provincial inició un proceso de ordenamiento y digitalización de información gracias a un proyecto con fondos del Consejo Federal de Inversiones. Esa etapa contó con la colaboración y asesoramiento académico de investigadoras del CONICET, para la valoración de los documentos de la institución. Se logró examinar el contenido de algunas de las cajas con documentación y como resultado de la primera fase de trabajo se identificaron valiosas fuentes históricas (originales y transcripciones) y materiales diversos (cartas, papeles administrativos, manuscritos mecanografiados, etc.) vinculados con la Junta de Historia y Letras de La Rioja. Cabe recordar que la Junta de Historia y Letras debe su existencia al profesor e historiador riojano Dardo de la Vega Díaz (1895-1951) que fue su fundador y primer director. Esta institución promovió -desde su creación el 20 de noviembre de 1940- el interés y la investigación histórica y literaria, siendo la Revista Junta de Historia y Letras su medio de difusión. Los 25 volúmenes editados entre 1942 y 1952, reprodujeron preciosas fuentes documentales desconocidas o inaccesibles hasta ese momento. La Junta se mantuvo activa hasta mediados de la década del 70, en conexión con Juntas Históricas de otras provincias y del exterior y alentando la investigación histórica a través de la organización y/o la participación en jornadas y congresos. La sede de la Junta varió a lo largo del tiempo, pero sabemos que en la última etapa sesionó en el edificio donde hoy funciona el Archivo Histórico, indicando el estrecho vínculo entre ambas instituciones como referentes del patrimonio histórico y cultural provincial. Al compartir los mismos espacios, la documentación de una y otra se entremezcló. Los procesos de refacción que sufrió el edificio actual, obligaron a trasladar y/o reubicar la documentación. En este marco, y constatando durante nuestra campaña de trabajo la existencia del mencionado material, aunque desconociendo el volumen y la cantidad de información resguardada en el AHLR, en marzo de 2023 realizamos una segunda campaña de trabajo contando con el invaluable apoyo de la Secretaría de Culturas a cargo de la Prof. Patricia Herrera, la Subsecretaria de Patrimonio Cultural y Museos de la provincia a cargo de Técnica en Museología Ana Mercado Luna y el Archivo Histórico de la Provincia de La Rioja cuya directora es la Arq. Verónica Vargas. (...)
El informe que aquí se presenta tiene por objeto principal abordar desde una perspectiva relacional la configuración de los grupos dirigentes estatales de la Provincia de Buenos Aires a la luz de las trayectorias de sus integrantes y las formas de reclutamiento de las coaliciones de gobierno en el período 2003-20231. La hipótesis general que ha enmarcado la investigación es que los acontecimientos políticosociales de finales de 2001 pusieron de manifiesto una crisis orgánica del hasta entonces hegemónico proyecto neoliberal, abriendo las puertas a una vasta movilización de diversos grupos sociales que pasaron del desprendimiento respecto de la estructura social previa a la disponibilidad política, ventana de oportunidad que posibilitó su articulación en –y por– dos espacios políticos: uno que retomó y renovó una matriz política nacional-popular (o populista) y otro que actualizó una matriz política liberal-republicana. De este modo, PJ-Kirchnerista y PRO –ambos emergentes de aquella crisis inédita– han constituido los núcleos centrales de los espacios políticos que disputaron el poder en las últimas dos décadas, estableciendo al menos entre 2008 y 2023 un “régimen de hegemonía escindida” (Pucciarelli y Castellani, 2017). (...)
El auge de las tecnologías ha marcado, innegablemente, los modos de comportamiento de las sociedades actuales, a punto tal que asistimos a un verdadero cambio de época en el que los medios de ocio, estimulados por el proceso de digitalización, impactan también en las modalidades de acceso al conocimiento histórico y en el universo de la expresión cultural, por lo que su aprehensión se ve amplificada de las más diversas formas (Jiménez Alcázar, 2012). Sin ir muy lejos, y para tomar como ejemplo un caso paradigmático, las circunstancias en torno a la COVID 19 durante 2020 y 2021 –pandemia, aislamiento, distanciamiento físico, uso de barbijos o mascarillas, avances en la producción de vacunas– generaron un contexto de excepción y una nueva normalidad histórica para sujetos y sociedades, que se vieron obligados a reinventarse en sus ritmos vitales: personas anómicas y descontento social, imagen pública forzada (indumentaria y accesorios para cuidar la salud), comportamientos regulados (toser y estornudar por decreto) y relaciones sociales alteradas (distanciamiento social y cuarentena) son las pinceladas de un cuadro global que no olvidaremos durante mucho tiempo. En ese contexto, las tecnologías de la información y la comunicación (TICs), aunque no eran nuevas, invadieron todas las esferas relevantes de la vida humana: el trabajo, el esparcimiento, la escuela y hasta la familia. No hay precedentes de un impacto tan profundo y tan rápido del uso de las tecnologías modernas en el seno de la vida social y personal como fue, en este tiempo, el de Internet y los dispositivos electrónicos que nos permiten, a la vez, estar juntos, sin perder la sociabilidad y la afectividad y estar separados, al menos corporalmente, para no contagiarnos o afectar nuestra salud. Pese a los distanciamientos exigidos por las nuevas normalidades, apostamos por mantener los vínculos sociales, que tanto fomentamos como docentes e investigadores.(...)
En junio de 2022, luego de varias semanas de audiencias consultivas, el Concejo Deliberante de General Pueyrredon aprobó un proyecto presentado por el Ejecutivo Municipal para regular la oferta de servicios sexuales en la vía pública en la ciudad de Mar del Plata. La ordenanza, que entró en vigencia a fines de septiembre de 2022, delimita los espacios y horarios específicos en los que puede realizarse trabajo sexual, creando una “Zona Roja” en la ciudad. El proyecto estuvo impulsado por el reclamo de grupos de vecinos de distintos barrios adonde se realizaba sexo comercial, que demandaban una mayor intervención por parte del Estado sobre la oferta de servicios sexuales y la creciente (y supuesta) venta de estupefacientes por parte de personas trans y travestis1. La ordenanza Nº 25.590 buscó relocalizar la oferta de servicios sexuales en el barrio Cementerio Parque (a las afueras del ejido urbano céntrico), sobre la Avenida 10 de febrero, y estableció multas de entre $70.000 y $800.000 pesos y/o la detención para quienes no la cumplieran. El Ejecutivo Municipal presentó esta iniciativa como parte de un Programa de Zonas Seguras de Protección Integral que tenía como fin “promover medidas focalizadas para la prevención de la violencia y los delitos en las zonas del Partido de General Pueyrredon donde se ejerza la prostitución”2, protegiendo tanto la seguridad de los vecinos, como respetando la integridad de las trabajadoras sexuales y los derechos de las personas trans y travestis. Sin embargo, su implementación implicó un aumento de la criminalización del trabajo sexual callejero y de las mujeres trans y travestis, una intensificación de la violencia institucional hacia ellas y la vulneración de sus derechos humanos. (...)
La urbanización rápida y acelerada de las ciudades intermedias latinoamericanas en general y argentinas en particular, genera numerosos problemas sociales y ambientales agravados por las dificultades de implementación de políticas de ordenamiento y gestión territorial (Lanfranchi et al., 2018). En este contexto, los territorios urbanos y fundamentalmente aquellos en expansión denominados periurbanos, enfrentan fuertes desafíos para alcanzar objetivos de sustentabilidad en el mediano y largo plazo. Esta preocupación, fue planteada recientemente en el marco del Foro Universitario del Futuro organizado por el Programa Argentina Futura de la Jefatura de Gabinete de Ministros y el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) y específicamente en el documento plasmado a partir del eje “Planificación urbana para ciudades resilientes. Vivienda y hábitat” (Cravino y Segura, 2020).
El presente informe sintetiza los principales resultados de un estudio sobre seguridad y violencia en instituciones educativas de gestión provincial del Partido de General Pueyrredón realizado durante los meses de mayo y junio de 2022. El mismo tuvo como propósito identificar núcleos problemáticos relativos a la seguridad y a la violencia en instituciones educativas y sus entornos, con el fin de disponer de una caracterización que sirva de base a autoridades y decisores en el diseño, planificación y ejecución de políticas públicas y otras formas de intervención sobre las distintas realidades.