Las áreas de lenguas extranjeras y los centros de idiomas se caracterizan por ofrecer actividades curriculares y de formación continua en las universidades en las que se insertan. Comparten el interés principal de acercar las lenguas y las culturas extranjeras tanto a las y los estudiantes universitarios/as como a los miembros de las comunidades que habitan en los territorios de las casas de estudio. No son entidades aisladas, sino más bien, forman parte de instituciones que con sus regulaciones y resoluciones influyen en su funcionamiento y su estructura curricular. (...)
Cuando mi nieta entró en primer grado, su vida escolar dejó de ser placentera. Ella fue a un jardín de infantes donde aplicaban el método Montessori desde los 2 años y nunca, hasta ese momento, había mostrado resistencia en relación con la escolarización. Pero ahora protestaba, buscaba excusas para no ir, sufría dolores de cabeza y de estómago a veces, parecía triste. Un día dijo “yo no sirvo para matemática, no entiendo nada”. Entonces, los padres comenzaron la búsqueda de otro colegio. Visitaron muchos. Algunos eran caros para su presupuesto, otros quedaban muy lejos de su casa, o eran demasiado estructurados o dogmáticos. No se sentían identificados con ninguna de las alternativas que encontraban. A través de la red social Facebook, se pusieron en contacto con dos familias que se encontraban en una situación similar y decidieron armar su propio espacio educativo. (...)
Antes que nada, este libro germina como un deseo compartido que se gesta en el trabajo, las conversaciones y las búsquedas colectivas. Las materias que nos convocan hace tantos años - Literatura infantil y juvenil y Teoría de la lectura3- y donde cada una de nosotras tiene un recorrido particular, son tierra fértil para pensar en las bibliotecas, y especialmente en las bibliotecas escolares, como jardines donde es posible planificar y diseñar espacios para todos, donde cuidar amorosamente brotes que asoman tímidos, acompañar el crecimiento y respetar las singularidades. (...)
El problema de la justicia ha despertado el interés de los pensadores desde la antigüedad, y ha permanecido entre las mayores preocupaciones del ser humano a lo largo de la historia del pensamiento. Ya en la República de Platón se plantea una pregunta crucial, que en buena medida sigue guiando las reflexiones de muchos filósofos políticos: ¿qué es la justicia? En aquel momento los límites de la justicia estaban claramente demarcados por los límites del estado. Hoy nuestras discusiones se han ampliado considerablemente, aunque sin abandonar aquella primera pregunta fundamental. El mundo contemporáneo -vertiginoso, interconectado, escandalosamente injusto- propone nuevos desafíos al debate filosófico. Desafíos que demandan, en muchos casos, volver una y otra vez al sano ejercicio de entablar diálogos fructíferos entre el pensamiento y la realidad social. En ese diálogo advertimos la necesidad de pensar cuestiones vinculadas con el florecimiento y las condiciones de una vida digna. Indudablemente, esto implica involucrarse con planteos sobre las libertades y los derechos de todas las criaturas, entendiendo que su reconocimiento es un paso obligado para construir sociedades más justas. (...)
La Declaración Universal de los Derechos Humanos establece en su primer artículo que “todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos”. Esta breve frase tiene un sentido verdaderamente profundo y de amplio alcance, puesto que alude a la idea que todas las personas somos iguales como seres humanos y en virtud de nuestra dignidad intrínseca, lo que supone ni más ni menos que el disfrute pleno de nuestros derechos humanos debe ser garantizado sin discriminación alguna. Ahora bien, difícilmente podamos afirmar que esto sea una realidad para todas las personas. De hecho, en algunos casos -muchos más de los imaginables- parece no ser más que una mera aspiración o declaración de intenciones que encuentra serios y graves escollos para su realización. Para advertir esta realidad basta con poner la mirada en la sociedad y, fundamentalmente, estar dispuesto a desplazar la atención y el interés hacia aquellos sectores que sostienen luchas incansables por el reconocimiento y el respeto. (...)
A partir de un trabajo interdisciplinar e interinstitucional iniciado durante el año 2023 en la Facultad de Humanidades, en el que intervinieron actores de diversas instituciones y sectores del entramado socio productivo de la ciudad de Mar del Plata, se llevó a cabo un abordaje sistemático de generación, utilización y aplicación de los conocimientos científicos y tecnológicos producidos en la Facultad, a fin de que estos impacten positivamente en la sociedad. El desarrollo de este proyecto fue posible gracias a la gestión estratégica de la interacción entre la Facultad de Humanidades de la Universidad Nacional de Mar del Plata y representantes del sector industrial. Este
enfoque, concebido como un proceso clave para fortalecer la vinculación y la colaboración entre la comunidad académica y su entorno, tuvo como
propósito promover el desarrollo, la aplicación y la transferencia del conocimiento en beneficio de la comunidad en general. Al mismo tiempo, buscó consolidar una relación más integrada y dinámica entre la academia y
el sector productivo. (...)
Este libro expone algunas conclusiones del trabajo de
investigación que desarrollamos en el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) y en la Facultad de Humanidades de la Universidad Nacional de Mar del Plata (UNMDP). Más específicamente, es resultado del proyecto de investigación plurianual (PIP) Espacios y retóricas de la sociabilidad en los escritos de la modernidad/modernización urbana en América Latina (fin del siglo XIX y siglo XX), otorgado por el CONICET y dirigido por la Dra. Mónica Scarano (UNMDP). Algunas ideas que aparecen en las próximas páginas fueron presentadas, en forma parcial o provisoria, en artículos o en ponencias leídas en congresos académicos, todos los cuales están detallados en la bibliografía. El hecho de haberlas reunido en un libro no significa, sin embargo, que demos por cerrado el tema: el complejo universo que se abre al leer las crónicas escritas por el joven Ingenieros torna temeraria cualquier pretensión de reconstruir acabadamente el entramado intelectual, político, científico y estético que estos textos nos permiten vislumbrar. Por ello, no ofrecemos aquí más que unas líneas de lectura posibles, siempre susceptibles de correcciones y profundización. (...)
Este libro es continuación de uno anterior denominado La otra educación. Relatos de experiencias, que se publicó como ebook en el repositorio de la Facultad de Humanidades, UNMDP, en abril de 2017 y en
versión impresa en octubre de 2017 por la editorial Maipue. Presentamos ahora, nuevamente, experiencias y reflexiones que hemos recopilado en el marco del proyecto de investigación “Formas alternativas de
educación en el siglo XXI”, radicado en el Centro de Investigaciones Multidisciplinarias en Educación (CIMED) de la Universidad Nacional de Mar del Plata (UNMDP).
Algunos capítulos fueron escritos por integrantes del grupo de investigación, otros por los propios protagonistas. Hay textos más breves y otros más extensos, gente con mayor experiencia y otra que está en sus comienzos, capítulos más centrados en la reflexión crítica y otros en el relato de vivencias. El hilo conductor que atraviesa esta disparidad es la pasión y el compromiso de todxs lxs que escriben. Nuestro deseo y nuestra esperanza quedan plasmadas en palabras de Simón Martínez y Mabel Oddone en su capítulo, Bitácora Matrix: “Escribir en colectivo lo que se hace en circuitos pequeños será el inicio de una gran ruta”. (...)
Nos hallamos ante la traducción de una obra de vital importancia para los estudiosos del pensamiento desarrollado a partir del siglo XI, De Philosophia mundi, escrito por Guillermo (1080/1090-1154), nacido en Conches-en-Ouche, Normandía y por eso conocido como Guillermo de Conches. La importancia de este texto radica en que ofrece un enfoque cientificista pero, en
especial, nos brinda un señalamiento divergente con el cotidiano acostumbramiento de considerar para este siglo, como único representante, a Anselmo de Aosta. Esta obra, junto a otras que se han “desempolvado” de la Patrología Latina, muestra posturas diferentes a las
del obispo de Canterbury y permiten enriquecer el pensamiento del periodo y modificar la valoración aún despreciativa sobre el mismo. Obras como las de Guillermo nos permiten revalorar la Edad Media en toda su amplitud como un período que por su multiplicidad disciplinar, religiosa, política, social es de suma complejidad y, en cierto sentido, inabarcable en su riqueza y variación temática. (...)
El hecho de escribir sobre Guido d’Arezzo para un músico, puede ser casi como rendir homenaje a quien posibilitó interpretar a Bach, Mozart, Elvis Presley, una melodía
para koto o quizás, cánticos rituales de los papúas. Tal vez, la obra de Guido signifique la coronación de un sinfín de incorporaciones en la técnica de notación musical que siguió progresando mucho más allá del fin de la Edad Media, pero que tuvo su necesario origen en ella. Es sin lugar a dudas, un aspecto de la escritura mucho más revolucionario que la letra carolina hacia el siglo IX o la imprenta, con posterioridad. Es tan decisivo, que marca
un antes y un después del sistema propuesto por él para la enseñanza de la salmodia o del canto religioso, pero creemos que no pudo atisbar o darse cuenta de lo relevante de su obra: había inventado el lenguaje musical autónomo y libre de marcas o letras. (...)
La región conocida con el nombre de Flandes había tenido un desarrollo anterior a la época medieval, en especial lo relacionado con sus actividades textiles e intercambios comerciales. Si bien la atomización del Imperio romano de Occidente afectó el fenómeno de urbanización existente en esa región, en los siglos siguientes su desarrollo económico fue posible por la participación de grupos religiosos en la zona situada en la confluencia de los ríos Escalda y Lys. A ello se unió el papel importante adquirido durante el gobierno de Carlomagno y, especialmente, cuando su sucesor Carlos el Calvo entregó a su yerno Balduino Brazo de Hierro, los territorios situados entre las regiones de Lotaringia, Germania y la Francia occidental bajo la forma de contrato vasallático, que obligaba a defenderlos de los ataques de invasores normandos y a ser fiel al monarca que se los había encomendado.
Las investigaciones históricas de los últimos cincuenta años han demostrado la importancia que los biógrafos carolingios tuvieron en la construcción de las figuras de Carlomagno y Ludovico Pío. Mayke de Jong se refiere a estos autores como “narrativas de la novena centuria”, incluyendo en el listado a Ermoldo, Eginardo, Astrónomo, Thegan, Nitardo y Notker. Thomas Noble subraya que si bien esta construcción toma como modelos autores de las tres tradiciones en las que abreva —romana, cristiana y germánica—, es en el transcurso del siglo IX que se fusionan, dando lugar a una fuerte secularización del género biográfico específicamente carolingio. Dentro de esta evolución, Dominique Iogna-Prat considera un aporte particular la construcción de un modelo de emperador cristiano que da cuenta de los soberanos francos de Carlomagno a Carlos el Calvo. (...)
Este libro fue pensado y escrito para difundir el trabajo realizado en el seminario de grado homónimo del Profesorado en Letras de la Universidad Nacional de Mar del Plata durante el segundo cuatrimestre del año 2019. A lo largo del libro encontrarán diferentes capítulos que se corresponden con las unidades de trabajo del seminario.
Invitamos a lectoras y lectores a sumergirse en el esfuerzo realizado por los autores que han contribuido a elaborar estas Fronteras Atlánticas, confiados de que servirá al mejor conocimiento y reflexión acerca de muchas de las etapas del pasado y el presente común que nos une, de Europa a América y de América a Europa, a ambas riberas de este “mar de historias”. Por nuestra parte, estamos convencidos de que la sintonía de colaboración entre el grupo de Investigación y Estudios Medievales (GIEM) del Centro de Estudios Históricos de la Facultad de Humanidades de la Universidad Nacional de Mar del Plata, el Grupo de Trabajo EuropAmérica (EA) de la Academia Nacional de la Historia, de la Argentina, y el Grupo de Investigación Castilla y el Mar en la Baja Edad Media (GICyM), de la Universidad de La Laguna, a su vez vinculado con el Instituto de Estudios Canarios (IECan), en España, que ha dado lugar a esta obra colectiva será un hito importante, no el primero pero tampoco el último, para perseverar en futuros proyectos vertebrados en torno al Medievalismo en clave atlántica.
Formas de abordaje del pasado medieval recoge trabajos de especialistas procedentes de Argentina, Francia, Italia y Japón, que reflexionan sobre la labor del historiador, la construcción de marcos historiográficos y el abordaje de diversas fuentes. En sus versiones preliminares fueron presentados —a excepción de la contribución de Juan Cruz López Rasch, que es aporte original— en el encuentro académico “Abril Medieval Mar del Plata 2015, en memoria de Jorge Estrella” y organizado por el Grupo de Investigación y Estudios Medievales, del Centro de Estudios Históricos de la Facultad de Humanidades de la Universidad Nacional de Mar del Plata, entre los días 13 y 18 de abril de 2015. (...)
Las investigaciones históricas de los últimos cincuenta años han demostrado la importancia que los biógrafos carolingios tuvieron en la construcción de las figuras de Carlomagno y Ludovico Pío. Mayke de Jong se refiere a estos autores como “narrativas de la novena centuria”, incluyendo en el listado a Ermoldo, Eginardo, Astrónomo, Thegan, Nitardo y Notker. Thomas Noble subraya que si bien esta construcción toma como modelos autores de las tres tradiciones en las que abreva —romana, cristiana y germánica—, es en el transcurso del siglo IX que se fusionan, dando lugar a una fuerte secularización del género biográfico específicamente carolingio.Dentro de esta evolución, Dominique Iogna-Prat considera un aporte particular la construcción de un modelo de emperador cristiano que da cuenta de los soberanos francos de Carlomagno a Carlos el Calvo.(...)
Sin lugar a dudas, cualquier intento de reflexión en torno a la filosofía política demanda como punto de partida una definición que permita reconocer su campo de estudio y así estimar sus posibles alcances y relevancia. En principio esto no parece una tarea simple, puesto que sobre la política y sobre la filosofía mucho se ha dicho y escrito, pero no siempre resulta tan claro cuál es el vínculo entre ambas, dado que la política nos remite a una cuestión práctica vinculada con la vida en sociedad, y la filosofía nos acerca más a un plano teórico. (...)
En 1968, Peter Brook formulaba, en la primera edición de su libro ya clásico El espacio vacío, estos interrogantes: ¿Por qué, para qué el teatro? ¿Es un anacronismo, una curiosidad superada, superviviente como un viejo monumento o una costumbre de exquisita rareza? ¿Por qué aplaudimos y a qué? ¿Tiene el escenario un verdadero puesto en nuestras vidas? ¿Qué función puede tener? ¿A qué podría ser útil? ¿Qué podría explorar? ¿Cuáles son sus propiedades especiales? Cincuenta años después, la vigencia de esos cuestionamientos resulta apremiante y creemos que sus respuestas nos interpelan y nos exigen una reactualización permanente. No obstante, si bien desde hace algunas décadas los estudios teatrales se vienen imponiendo en distintas universidades del mundo, y la historia, la sociología, la semiótica, la antropología, la poética y la filosofía teatral han adquirido no solo autonomía sino también un lugar de relevancia en los estudios académicos, en nuestra realidad local, las reuniones científicas en torno a la investigación teatral representan un espacio de vacancia. (...)
Los concilios eclesiásticos no fueron, por supuesto, una invención de los francos, ya que se habían celebrado en la Galia mucho antes del establecimiento de los mismos; tampoco fueron innovadores en permitirle al rey el papel de convocante y participante de las discusiones, pues esta práctica se remonta al reinado de Constantino I (c. 280-337), bajo cuya atenta mirada se reunió el Concilio Ecuménico de Nicea en 325. Si bien, ni Constantino ni sus sucesores imperiales y francos pensaron mucho en interferir en los asuntos conciliares y, de hecho, lo vieron como su prerrogativa, sería engañoso buscar una comprensión moderna de la separación de la Iglesia y el Estado en la Antigüedad Tardía y en la Alta Edad Media, sobre todo porque la participación imperial en la vida conciliar tuvo sus beneficios tanto para uno como para el otro. (...)
El libro reúne trabajos en torno a tres ejes: autoridad, identidad, conflicto. Es el resultado de la labor interdisciplinaria desarrollada desde el año 2015 en el marco de un Proyecto de Reconocimiento Institucional de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires, bajo el título “El ego-trouble en discursos de y sobre la autoridad episcopal en la Edad Media (siglos X-XIII)”. El concepto fue analizado y debatido en relación con los modos en que la autorrepresentación, forma y contenido de las fuentes tardoantiguas y medievales estudiadas no solo se presentan como reflejo de su contexto histórico, sino que también intervienen en la construcción de las realidades sociales. Nos interesó descubrir información sobre los propios autores de los documentos, fuera explícita o no, a partir las estrategias literarias y retóricas utilizadas por ellos.
Las investigaciones históricas de los últimos cincuenta años han demostrado la importancia que los biógrafos carolingios tuvieron en la construcción de las figuras de Carlomagno y Ludovico Pío. Mayke de Jong se refiere a estos autores como “narrativas de la novena centuria”2, incluyendo en el listado a Ermoldo, Eginardo, Astrónomo, Thegan, Nitardo y Notker. Thomas Noble subraya que si bien esta construcción toma como modelos autores de las tres tradiciones en las que abreva —romana, cristiana y germánica—3, es en el transcurso del siglo IX que se fusionan, dando lugar a una fuerte secularización del género biográfico específicamente carolingio.4 Dentro de esta evolución, Dominique Iogna-Prat considera un aporte particular la construcción de un modelo de emperador cristiano que da cuenta de los soberanos francos de Carlomagno a Carlos el Calvo.5 Walter Berschin,6 en tanto, afirma que este modelo de rey/emperador cristiano hay que comprenderlo en un contexto más amplio, de conformación de una sociedad cristiana, que genera obras de carácter histórico en las que se mixturan historia, biografía y literatura (en el formato del panegírico).
La asignatura Adolescencia, Educación y Cultura pertenece al Ciclo de FormaciónDocente de la Facultad de Humanidades de la Universidad Nacional de Mar del Plata y forma parte del Plan de Estudios para los profesorados de la Facultad de Humanidades, el profesorado de Ciencias Económicas y también como optativa, para la Licenciatura en Ciencias de la Educación.
Un espacio conformado por estudiantes diferentes desde múltiples perspectivas, orienta el trabajo en el aula para favorecer una convivencia más democrática, en la que la
información es compartida entre docentes y estudiantes, las decisiones son explicitadas y lxs estudiantes son partícipes activxs en la organización de su propio proceso de aprendizaje. A lo largo de estas páginas, se intenta trasportar a lxs lectorxs, a través de un recorrido heterogéneo de relatos, por algunas de las principales temáticas que imprimen un desarrollo particular en un proceso de la vida conocido como las adolescencias. En cada cuatrimestre predominan ciertos temas que son más pregnantes porque se relacionan con las situaciones y contingencias del momento. (...)
En este escrito voy a referirme específicamente al homenaje que hemos rendido a Max Horkheimer en el marco de las IX Jornadas de Antropología Filosófica, a cincuenta años de publicación de Teoría Crítica. En 19681 los trabajos de Horkheimer editados por A. Schmidt en Frankfurt en el ensayo de reunión Teoría Crítica ya habían sido publicados en distintos números de la Zeitschrift für Sozialforschung aparecidos entre 1923 y 1930. Acerca del hecho de pesquisar, comparar y discutir el talante psicológico que inundaba al autor en derredor de la republicación de estos tempranos artículos no voy a abundar en detalle alguno ya que para nuestros círculos de estudiosos de la teoría crítica es un lugar común2. Aquí perfilo algunos aspectos del programa de Horkheimer como Director del Instituto de Investigación Social de Frankfurt, como la manera de trabajar, tanto en forma colectiva como individual, las metodologías sugeridas y las líneas de investigación.
La historia sensorial acentúa el papel de los sentidos —incluyendo tratamientos explícitos de la vista— en la conformación de las experiencias de la gente en el pasado y muestra cómo entendían su mundo y por qué. Hay que tener cuidado de no asumir que los sentidos son cierto tipo de dotación “natural” sino, más bien, que es debido intentar localizar su significado y función en contextos históricos específicos. La historia sensorial, en general, está menos inclinada a rechazar la vista en favor de los otros sentidos o de definirse a ella misma en oposición a otro campo o tema. En cambio, la historia sensorial se posiciona dentro de las coordenadas de múltiples campos. En su máxima expresión, la historia sensorial es explicativa, permitiéndoles a los historiadores dilucidar por referencia tanto los sentidos visuales como los no visuales, algo casi imposible de lograr si se entiende a la misma simple o exclusivamente como un fenómeno de alcance más reducido. (...)
Uno de los cambios más notorios que experimentó la matriz eléctrica argentina en el último decenio se advierte en la utilización masiva de la generación eólica. Este sector se ha posicionado como la tecnología líder en el área de producción eléctrica a partir de fuentes de energía renovable y cumple un papel clave en la transición hacia una matriz energética diversificada con minimización de la dependencia de combustibles fósiles. Sirva mencionar que, durante el transcurso del año 2024, el mercado eléctrico logró superar el 20% de contribución de fuentes renovables en el consumo de energía eléctrica nacional que la Ley 27.191/2015 estipuló como meta a alcanzar antes del 31 de diciembre de 2025 y que el sector eólico fue responsable de proveer más del 70% de dicha energía producida (datos de CAMMESA, 2025a).1 Igualmente significativas son las transformaciones en los paisajes regionales, en el uso del suelo no urbano, en la valorización de las tierras rurales o en la configuración territorial del sistema eléctrico –entre otros hechos que conciernen a la geografía de la energía– por el emplazamiento de parques eólicos de alta potencia, que son infraestructuras con un consumo extensivo de superficies abiertas.