Como parte de una revisión más general sobre las formaciones autoritarias y el terrorismo de Estado de la segunda mitad del siglo XX en América Latina, se ha generado un mayor interés por llevar adelante estudios en torno a las fuerzas represivas, y en particular sobre la
policía. Esto se ha conjugado, a nivel occidental, con un contexto de cuestionamiento a la autoridad pública a partir de los años ’60 y ’70, que mostró el comienzo del fin del llamado Estado de Bienestar que se había propuesto reorganizar al régimen capitalista y a la
democracia liberal seriamente lesionada luego de la II Guerra Mundial. Marcado por movimientos como el antibélico en Estados Unidos2 , y rebeliones como el Mayo Francés de 1968, el Otoño Caliente Italiano de 1969, o más acá, el propio Cordobazo, este cuestionamiento al status quo también tuvo su reproducción en los Estados obreros del este,
con casos como el movimiento estudiantil y obrero de Hungría que impugnó al régimen estalinista en 1956 y luego la más reconocida Primavera de Praga. (...)