La reflexión sobre el proceso político que vivió la Argentina en la década del sesenta ha adquirido, tanto en el campo historiográfico como en la memoria colectiva, un peso relevante en los últimos años. Sin embargo, sólo recientemente el proceso de radicalización política y conflictividad social que se agotaría con el advenimiento del terrorismo de Estado, ha comenzado a ser estudiado con cierta profundidad. Esta investigación tiene
por objeto analizar el desarrollo y las formas de la violencia política, entendida como un proceso
dinámico que tiende a “independizarse” de sus motivaciones originales, en el ámbito de la provincia
de Buenos Aires durante el gobierno del FreJuLi (1973-1976). Dada la diversidad que supone este
distrito focalizamos nuestro análisis en dos núcleos urbanos y en su zona de influencia: Bahía Blanca y Mar del Plata.
En la actualidad existe un consenso entre los investigadores dedicados a la historia política del siglo XIX: el estado-nación argentino, consolidado hacia fines del siglo, fue uno de los resultados posibles del proceso iniciado con la crisis de la Monarquía española en 1808.
Hacia 1853, la Constitución nacional terminaría definiendo y organizando un estado federal.
Esto sucedió tras varias décadas de funcionamiento confederativo entre estados provinciales
autónomos, los cuales emergieron a comienzos de 1820 e intentaron unirse desde el congreso constituyente iniciado en 1824. El proceso prolongado de construcción de un orden estatal debe rastrease en la primera mitad del siglo XIX. El mismo se conformó tanto del proceso de
definición tanto de la extensión territorial como del tipo de orden político-institucional que se aplicaría en el espacio del ex Virreinato del Río de la Plata. (...)
Tomas Bott -receptor del derecho de pulperías en la campaña sur bonaerense probablemente no sospechaba que en aquella jornada de mediados de 1820, tras recorrer los partidos a su cargo, el Comandante de milicias y el Alcalde de Chascomús lo obligarían a entregarles el dinero que había recaudado. (...)
El tema del mercado y sus actores en la historiografía económica colonial ha sido analizado desde una doble perspectiva. Desde una perspectiva puramente económica como un espacio de encuentro en el que se intercambian bienes entre compradores y
vendedores. (...)
En la década del treinta, precisamente en 1934, en medio de una profunda crisis de los valores liberales, se realizó en Buenos Aires el XXXIIº Congreso Eucarístico internacional. El mismo suponía una homogeneización interna del catolicismo pero fundamentalmente
constituyó la bisagra que consolidó la identificación entre Patria, Iglesia y Fuerzas Armadas. (...)
En la presente investigación reflexionaremos en torno al uso de un concepto polisémico, empleado a lo largo de los siglos, pero sobre el que siempre se puede volver con nuevas preguntas. Discurriremos en torno al uso que Francisco de Vitoria le dio al concepto del mal en sus relecciones teológicas. (...)
Arriba el telón: una declaración de propósitos Nuestro principal objetivo científico al abocarnos a la narrativa diacrónica del teatro marplatense consiste en aportar al conocimiento histórico regional un área inédita de los estudios sobre la ciudad: el desarrollo de su arte dramático. (...)
Cualquier observador de la realidad política y social latinoamericana de los últimos 20 años sabe que los trabajos académicos y periodísticos sobre Hugo Chávez Frías y la denominada revolución bolivariana han ocupado espacios relevantes. Tal como sucediera
con la revolución cubana. (...)
En la primera mitad del siglo XIX en Hispanoamérica se dio un proceso de cambio en la educación elemental: la escolarización comenzó a ser, en forma paulatina, una necesidad. (...)
La presente investigación se centrará en el análisis histórico educativo de la
transformación universitaria de 1971, inscripta en el marco de las reformas educativas y científicas llevada adelante por el Onganiato y finalmente aplicadas en el marco del Gran Acuerdo Nacional (GAN). (...)
En los primeros días del mes de enero de 1819, el juez pedáneo de Soto, Josef Ortega, envió una carta al Provisor del Obispado de Córdoba, Dr. Manuel de Paz, en la cual denunciaba el proceder del teniente de cura responsable de los pueblos de indios de Soto
y Pichana. Dicho teniente era el presbítero Salvador Isassa, quien había sido designado
por el párroco de Punilla, Julián Sueldo, para el sostenimiento espiritual de los pueblos
de indios del norte del curato (Soto, Pichana y La Higuera). (...)
El título de nuestro trabajo surge de la cita de José Ángel Valente utilizada como primer epígrafe, pues coincidimos con él en que hablar de uno mismo es hacerlo “ex-persona”, es decir, desde o a través de una máscara (si atendemos a la etimología de la palabra, la cual deriva del vocablo griego “prosopon” que designa las máscaras teatrales). En estas escrituras del yo, la máscara autoral se configura de un modo muy particular, porque se asimila al sujeto histórico que la porta, a la vez, que se distancia de él por su carácter de construcción. Esto último es, en principio, consecuencia del uso del lenguaje que implica siempre una mediación, y en el caso de una autopresentación, impide la plasmación directa, total y auténtica del yo, propia del imaginario de la modernidad. Pero, por otra parte, ese sujeto que pretende expresarse no es una unidad sólida y unívoca, sino una identidad poliédrica, compuesta de fragmentos en permanente movimiento, con elementos manifiestos y elementos ocultos, influenciada por una cantidad de circunstancias externas diseminadas a lo largo de una vida.
Uno de los referentes fundamentales en torno de la autoficción en España, el crítico Manuel Alberca con su libro El pacto ambiguo (2007),1 inicia su travesía en el primer capítulo con un subtítulo inquietante: ―Soy yos‖. Este sugerente palíndromo permite al autor comenzar sus reflexiones postulando algunas claves intrínsecamente relacionadas con su objeto de estudio: la diversidad, la multiplicidad, la fragmentación, la dispersión del yo, ―la paradoja del sujeto (pos)moderno que se interroga sobre su
identidad y lo resuelve con una figura retórica‖ (Alberca 2007: 19).2. La imagen resulta a todas luces interesante, pues pone en escena algunas cuestiones que conciernen primariamente a estas páginas, que tienen que ver con la disolución del carácter unívoco, monolítico, estable de la subjetividad, ampliando sus alcances hacia la pluralidad, la consideración heterogénea y multifacética de un sujeto que alberga, así, ―un hervidero de múltiples yos‖ (Alberca 2007: 20) (...)
El Primer Centenario del Revolución de Mayo en la Argentina fue tomado como un
momento de quiebre simbólico que permitió ubicar el presente en el pasado y puso
sobre el tapete las reflexiones acerca de lo nacional: en medio de una sociedad
sacudida por una inusitada afluencia inmigratoria, la celebración de esta fecha fue un
disparador que exigió repensar el problema de la identidad de la raza, la tradición y la
historia argentina, y especialmente, la lengua y la literatura nacionales. A raíz de esto,
es un contexto particularmente rico para estudiar las operaciones tendientes a la
construcción de una narrativa de la nación, de ahí el recorte temporal de esta tesis. Si,
tal como señala Bhabha (2010), esta narración se articula a partir del juego entre
historicidad y temporalidad, entre la pedagogía del pasado y el tiempo performativo
del presente, esta celebración histórica es tal vez uno de los momentos en que este
intercambio se dio en forma más cruda y patente. Lo performativo, al menos para
cierto sector de la clase dirigente de entonces, era precisamente consolidar una
narrativa nacional continuista (Bhabha, 2010: 409) porque el presente volvía visible “la
identidad problemática de un pueblo nacional”. Era imprescindible por lo tanto buscar
héroes, ordenar el pasado, escribir la historia, generar olvidos, corregir la lengua.
En los años veinte, Xul Solar -pintor, escritor, músico, visionario iniciado y
“futuro” astrólogo- inventa un idioma para derribar la barrera entre Brasil y los
países hispano parlantes: el neocriollo. Centro de una operación de montajes
simbólicos, temporales, espaciales y textuales, el neocriollo exhibe una condición
ambigua entre oralidad, escritura e imagen y, por tanto, entre signo lingüístico y
signo estético (Mukarovski). La estructura de dicho idioma a posteriori, combina
español1
y portugués en forma tal que permanecen reconocibles las formaciones de
origen, de modo que en lugar de la eliminación de las diferencias se orienta a la
multiplicación de identidades y posibilidades comunicativas. La invención del
neocriollo y los diversos intentos por difundirlo ubican a Xul en el seno de las
preocupaciones del vanguardismo rioplatense en torno a la experimentación y la
reflexión sobre la lengua y la identidad cultural. Sin embargo, el mismo gesto lo
distancia de las formulaciones dominantes centradas en la nación, pues imagina un
futuro de unidad latinoamericana facilitada por un idioma común. (...)
Una renovada atención hacia las manifestaciones de la cultura escrita y oral de América
colonial puede observarse en los estudios literarios de las últimas décadas, una
tendencia que ha ganado fuerza gracias a trabajos que se propusieron superar los
análisis en los que primaban la lógica ordenadora de las sucesiones cronológicas o de
los grandes acontecimientos como matriz explicativa, para concentrarse en las rupturas
y continuidades y los puntos de vista dialógicos y contestatarios que se exhibieron en
esas prácticas (Adorno 1988b; Poupeney Hart 1992). Estos acercamientos se ven
favorecidos por la disposición a trabajar con las expresiones culturales entendiéndolas
ya no como manifestaciones aisladas de cierto sujeto, género o movimiento, sino
insertas en las complejas tramas de la sociedad colonial, sus instituciones,
comportamientos, formas de transmisión de la información, etc. Para hacerlo, algunos
han optado por privilegiar la teoría del discurso y el análisis de sus géneros, mientras
otros propusieron el desplazamiento del objeto de investigación, tomando las obras y el
sistema de interacción discursiva configurado por la producción, la transmisión, la
lectura y el post-procesamiento de los textos (Poupeney Hart 1992, 31). (...)
La investigación desarrollada en esta tesis releva y analiza las operaciones críticas
en torno a la literatura argentina para niños2 entre 1959 y 1976, tendientes a
problematizar, delimitar y diseñar este campo (Bourdieu 1971; 1990a; 1995).
Reconstruimos, entonces, la pugna entre la producción instalada en la episteme
pedagógica, la transición hacia la episteme estética y su fortalecimiento. Para ello,
focalizamos en las continuidades y rupturas propiciadas por los protocolos y las
operaciones de la crítica (Panesi, 1998, 2001) que buscan legitimar e inaugurar un
campo específico, en consonancia con el crecimiento de ciertas prácticas culturales
y del mercado editorial.
El epígrafe que antecede justifica en algún punto la selección de nuestro objeto de investigación. Si consideramos como clásicos aquellos libros a los que una y otra vez se vuelve en diversos momentos de nuestra vida lectora, sin dudas varios de ellos serán de Antonio Di Benedetto. A sus textos, siguiendo el razonamiento de Borges, retornamos “urgid[o]s por diversas razones” y los leemos “con previo fervor y con una misteriosa lealtad”. Gracias a esas relecturas es que fueron surgiendo las hipótesis de nuestro trabajo. (...)
El trabajo que aquí presentamos parte de una investigación previa1
. Esa investigación
giró en torno de la relación que se establece entre el campo literario, la institución
escolar y el mercado editorial a la hora de leer, analizar y seleccionar las lecturas
literarias que se practicaban en el llamado segundo ciclo de la Educación General Básica,
en la provincia de Buenas Aires, actual segundo ciclo de la Educación Primaria. En medio
de un contexto histórico que profundizaba las desventajas culturales y sociales, se
intentó dar cuenta de los modos en que la escuela y el mercado mediaban a través de
un sinfín de variables respecto del lector de Literatura para niños (LPN) en la escuela. El
lector /alumno quedaba protegido y controlado por el universo y los valores de los
adultos, por la escuela como institución conservadora, por el mercado en su apuesta a
las reglas de producción y distribución. (...)
La elección de la obra dramática de Mauricio Kartun como objeto de investigación
no es algo que se haya producido de manera azarosa o repentina sino que, por el contrario,
tiene una serie de antecedentes que fueron focalizando mi atención hacia aquella
producción tan singular. El primero de ellos que quiero resaltar es la impresión que me
causó asistir a la puesta en escena de El Niño Argentino, en el teatro Roberto J. Payró de la
ciudad de Mar del Plata, durante la temporada estival del año 2008. Presenciar esa obra fue
un acontecimiento movilizador que evidentemente dejó una huella profunda en mi memoria
en relación con el hecho teatral, pues recién en 2011 elaboré la posibilidad de pensar la
obra de Kartun en su totalidad como un proyecto de investigación doctoral. Fue la
obtención de una beca tipo 1 del CONICET en 2012 y el marco del Doctorado en Letras de
la UNMdP, lo que propició que ese proyecto pudiera llevarse a cabo en forma efectiva a
partir del año 2013. El origen de mi interés en la obra de Kartun se remonta, sin dudas, a
aquella noche de verano de 2008 y surge, entonces, de la experiencia teatral concreta, no
del texto literario, al que accedí mucho tiempo después y como consecuencia de ese primer
acercamiento convivial al hecho teatral. (...)
La situación de las mujeres en el Siglo de Oro español se vio restringida a ciertos modelos de comportamiento social basados en la autoridad masculina. Estos modelos estuvieron justificados por la doctrina religiosa y avalados por las instituciones, permitiendo a la mujer espacios acotados dentro de la vida pública del reino. Así, las damas de familias acaudaladas podían recibir educación dentro de la esfera del hogar con el objetivo de concretar un ventajoso matrimonio; en contados casos aspiraban a ciertos espacios dentro de la Corte o el ingreso al convento en una situación más o menos acomodada. Sobre la figura femenina recayó el peso del pecado, en esta sociedad fuertemente custodiada por la Iglesia Católica. Los textos doctrinales de la época ejercieron una función modeladora del rol de la mujer, que se vio limitado al matrimonio y a su desempeño dentro de la esfera privada; la otra posible opción era la vocación religiosa con un férreo control de un cura confesor (Tenorio Gómez, 2002). En definitiva, las mujeres fueron depositarias de diversos mecanismos de opresión y silenciamiento; no obstante, en las recreaciones literarias es posible observar, al menos como destellos reveladores, que el potencial de las figuras femeninas distaba mucho del lugar que socialmente se les habilitaba. (...)
La presente tesis aborda la relación entre la nueva alfabetización informacional
(NAI), la promoción de la lectura (PL) y las competencias digitales (CD) en estudiantes
de bibliotecas escolares (BE) de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA).
A partir de la experiencia en bibliotecas escolares de nivel primario y frente a
los cambios tecnológicos que impactan en la educación, investigamos cómo las BE
se adaptan a la era digital para formar usuarios críticos y autónomos en el uso de la
información. Para ello, analizamos los desafíos enfrentados por los estudiantes, como
la lectura en línea y la dependencia de herramientas de búsqueda, exploramos las
estrategias utilizadas en la promoción de la lectura y el desarrollo de competencias
informacionales. (...)
La presente investigación sociológica, de carácter exploratorio, utiliza las fuentes de datos censales
para evaluar la calidad de vida objetiva en el partido de Lobería. En primer lugar, se expone una
revisión de los antecedentes teóricos y empíricos que sirvieron para el planteo de las preguntas de
investigación, tales como ¿qué niveles de calidad de vida tiene la población del partido de Lobería?,
¿se han producido cambios entre 1991 y 2022?, ¿hay diferencias socio espaciales significativas?.
Seguidamente se realizó un recorrido histórico desde su conformación como partido, llegando a la
actualidad, para hacer alusión a sus principales características demográficas y socioeconómicas.
Finalmente, a partir de la consideración de indicadores objetivos de las dimensiones: Vivienda,
Saneamiento, Educación y Trabajo se procedió a la construcción de un índice de calidad de vida para
cada año censal considerado 1991, 2001, 2010 y 2022. A partir de este se hizo un análisis
cuantitativo y espacial, de carácter transversal y comparativo de la calidad de vida en un período de
31 años, entendiendo al partido de Lobería como parte de procesos mayores. Este estudio se hizo
conectando los resultados con los modelos de desarrollo característicos de cada momento,
observando de qué modo se vinculan con la calidad de vida de la población. Los hallazgos de la
investigación revelaron que la calidad de vida en el partido de Lobería ha experimentado mejoras
notables en el período 1991-2022, aunque persisten áreas con adversidades notables en algunas de
las dimensiones estudiadas.
La presente tesis tiene como objetivo comprender el modo en que los jóvenes de clase media
de la ciudad de Mar del Plata, que están pasando por el período de transición de la escuela
media al trabajo, construyen sus expectativas laborales futuras. Se pretende conocer las
expectativas laborales, indagar cuales son los factores que permiten construir las mismas y
analizar si existe una influencia particular de la escuela media en dicha construcción. Las
expectativas laborales se abordarán desde el paradigma de la transición, este se enfoca en ese
proceso de pasaje de un estado a otro. La transición puede abordarse desde distintos
enfoques, en esta investigación se optó por el enfoque biográfico que pone especial atención
en las elecciones racionales y las emociones de los actores. Dicho enfoque entiende al actor
social como sujeto histórico y protagonista principal de su propia vida que articula de forma
paradójica y compleja la elección racional, las emociones, los contextos socioculturales y las
estrategias del futuro. La investigación es de tipo cualitativa y se realizaron diez entrevistas
semiestructuradas para el posterior análisis.