Nuestra propuesta intenta ser una reflexión epistemológica desde las pruebas, argumentos y contrastaciones, digamos racionalista en los tradicionales términos que la implican, pero reparando simultáneamente en las tensiones que supone desconocer que no siempre, tampoco pocas veces, "los estados racionales pertinentes"2, dan satisfacción completa a los científicos. Es menester reconocer entonces que cuando ello ocurre, factores no necesariamente epistémicos coadyuvan cerrando el cambio y la elección de teorías. Esto nos lleva a defender la necesidad de una reflexión epistemológica signada por la idea de una racionalidad multidimensional y complementaria en el análisis de las prácticas científicas. (...)